Creo en la libertad de expresión, de culto, religiosa y de creación artística, pero desde el respeto a lo diferente.
Creo en la libertad de expresión, de culto, religiosa y de creación artística pero creo en ellas desde el respeto a lo diferente, a no ofender y al cumplimiento de la legalidad como norma que nos hemos dictado para la convivencia.
Cuando hace unos cuantos años investigué el origen de mi nombre pude comprobar que el 17 de mayo en el martirologio constan los Santos mártires Eradio, Pablo, Aquilino y otros dos, en Noyón, donde derramaron su sangre por la fe de Jesucristo en la persecución de Diocleciano.
La persecución de Diocleciano también llamada Gran Persecución, fue la última persecución a los cristianos en el Imperio romano y tenía el único fin de frenar la rápida expansión del cristianismo. Fue, según dicen, la persecución más violenta de todas aunque no logró su objetivo de destruir la comunidad cristiana.
Hoy en día los cristianos de Corea del Norte, Somalia, Irak, Siria, Afganistán, Sudán… y así hasta más de 50 países, siguen perseguidos. Son más de 480 millones de cristianos los que viven en estos países.
Persecución no sólo es que le maten a uno. Persecución es el extremismo, es la opresión y también es la intolerancia religiosa y secular. Y algo de esto último es lo que estos días estamos sufriendo en Pamplona. Sí, aquí mismo, muy cerca de nosotros, en una sala de exposiciones municipal. Por eso me siento perseguido en mi ciudad.
Creo en la libertad de expresión, de culto, religiosa y de creación artística pero creo en ellas desde el respeto a lo diferente, a no ofender y al cumplimiento de la legalidad como norma que nos hemos dictado para la convivencia.
Estoy dolido sí. Dolido porque alguien sea capaz siquiera de hacer algo así y llamarle arte. Dolido porque las instituciones que me representan no han estado a la altura de las circunstancias. Dolido porque hoy ya tenían que haber movido ficha y solucionado este atropello. Dolido porque como cristiano que soy me siento atacado en lo más íntimo de mis creencias y aún hay gente que lo justifica o muestra su indiferencia ante ello.
Pero a pesar de todo esto mi fe no se va a resquebrajar. Todo lo contrario. Porque es más fuerte que los intolerantes y los que no respetan que sea cristiano estaré en la Catedral el miércoles día 25 a las 19 horas en la Misa y Adoración de Reparación por el agravio cometido a mi religión, a mi Dios.
Porque soy cristiano y me siento perseguido te espero para rezar juntos. Ante la persecución nadie debería sentir indiferencia. Serás bien recibido.