Lo que pudo haber sido
Cuando un partido político se presenta a unas elecciones para ganarlas y no lo consigue, no puede decir que ha obtenido unos buenos resultados. Lo más que puede hacer es buscar algún elemento positivo de la derrota y analizar los errores cometidos con el fin de corregirlos e intentar mejorar sus resultados en las próximas elecciones.
Tras los comicios del pasado domingo el centro derecha en Navarra ha obtenido los siguientes resultados: UPN un diputado y una senadora y el PP un diputado, no afiliado a este partido e integrante de una plataforma constituida por exmiembros de UPN con la que firmaron un acuerdo de colaboración para integrarse en sus listas, y ninguna representación en el senado. Así representarán a sus votantes en las instituciones nacionales.
De las valoraciones que se hicieron la noche electoral, la más llamativa es la realizada por el elegido diputado del PP-Plataforma que enarboló como su gran victoria el haber superado a UPN por 4700 votos en las elecciones al Congreso de los Diputados y haber conseguido ser “la primera fuerza del centro derecha en Navarra en unas elecciones generales” (sic). Nada dijo, interesadamente, del resultado en el Senado, que se votó en clave más navarra que nacional, y en la que UPN obtuvo representación y superó al PP. Con la que finalmente le ha caído al PP a nivel nacional, que no ha visto cumplidas sus expectativas y tiene difícil alcanzar el gobierno, hay que entender sus declaraciones hechas desde el resquemor a UPN y, desde luego, sin ninguna visión de futuro. Una pena.
Que UPN sea la cuarta fuerza en el Congreso y el PP la tercera, y en el Senado UPN la segunda y el PP la cuarta no es para que ninguno de los dos partidos esté satisfecho del resultado obtenido. La única alegría ha podido ser arrebatar a EH Bildu su senador en favor de María Caballero de UPN.
Si no se hubieran utilizado las encuestas para crear tantas dudas al votante de centro derecha y éste hubiera votado igual que en mayo, todo hubiera sido diferente. El centro derecha hubiera obtenido 2 diputados y 3 senadores y hubiera sido el vencedor de las elecciones. Pero eso ya no tiene solución. La grandeza de nuestra democracia es que el poder lo tiene cada uno de los ciudadanos con su voto, y acaban de situar a cada partido en el lugar que han creído conveniente.
Pensar en el futuro es la obligación de los partidos del centro derecha en Navarra y ganar las próximas elecciones su objetivo. Cuatro años tienen por delante para ello. Hay 110.000 votantes que se lo merecen y lo esperan. En sus manos está conseguirlo.
Lo que pudo haber sido… y no fue.