Tercer llamamiento: 05-11-68 Ezpeleta Iturralde, Eradio
Los quintos eran los jóvenes que, al cumplir 18 años, tenían que ir a cumplir el servicio militar obligatorio. La famosa “mili”. Es decir, los chicos que en ese año cumplían 18 años tenían que acudir a recibir formación militar para que, en caso de necesitarlo, el país dispusiera de suficientes soldados formados para su defensa.
El gobierno del PP aprobó el 9 de marzo de 2001 el decreto que suspendía el servicio militar obligatorio a partir de diciembre de ese año.
El sorteo de los quintos en España servía para decidir quién debía cumplir el servicio militar obligatorio. Este sorteo se hacía tradicionalmente con bolas numeradas, asociadas a fechas de nacimiento: a cada día del año se le asignaba un número. Según el número obtenido, los jóvenes quedaban mejor o peor clasificados. Los primeros números iban a filas; los últimos se libraban por exceso de cupo. También existían exenciones, prórrogas y sustituciones según la época, por enfermedades, estudios, etc…
Así, cada mes de marzo se celebraba la talla de los quintos para saber si sus cualidades físicas les permitían ir al servicio militar. Más tarde, en el mes de noviembre, se realizaban, en las cajas de reclutas, los sorteos de los mozos, para lo que se empleaban los bombos en los que se depositaban los números por los que se destinaba a los quintos a los diferentes cuerpos y lugares del ejército.
En los últimos años, este servicio militar duraba nueve meses, tenían permisos de fin de semana, existía el teléfono para poder estar en contacto con familia, amigos, novia…, pero a mediados del siglo XX duraba un par de años y las comunicaciones eran por carta, lo que hacía que eso de irse a la mili supusiera un parón considerable en la vida de la gente.
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Artículo publicado en:
Diario de Navarra: 19901112 Sorteo de los quintos navarros – Diario de Navarra