Entrevista Jesuitas Antiguos alumnos – Revista Colegio San Ignacio – Pamplona
ERADIO EZPELETA. Segundo teniente de alcalde del Ayuntamiento de Pamplona
“No pido más que dos cosas que considero básicas: que ETA deje de matar y que entregue las armas. Cumplidas estas premisas, negociación política toda»
Al llegar a las oficinas que el Ayuntamiento de Pamplona tiene en la calle Zapatería, pregunté por el señor Ezpeleta y me dijeron que tenía que esperar, Me senté y al instante oí una voz joven que ascendía por el hueco de la escalera. Era la voz del concejal delegado de Acción Social del Ayuntamiento de Pamplona, el señor Eradio Ezpeleta. Un muchacho joven y sonriente. Se dirigió a mí y se excusó por la espera. Me hizo pasar a su despacho. Un lugar con personalidad. La misma de un joven que lleva once años en el Ayuntamiento, concretamente desde los 23.
¿Tenía claro de pequeño que quería ser concejal cuando fuera mayor?
No. La ventaja que he tenido es que siempre he vivido en casa la política, y creo que eso al final es lo que me metió el ‘gusanillo’. De joven no tenía el objetivo de «voy a ser concejal» o «voy a ser alcalde» … pero el propio devenir de los tiempos me llevó al Ayuntamiento.
¿Y por qué concejal y no abogado, o médico, o periodista?
La política me la tomo como una vocación, y creo que es una forma más de colaborar con esta sociedad.
¿Qué sueños tenía Eradio Ezpeleta cuando era un colegial?
Soy una persona que vivo al día, que no pienso en mi futuro ni a medio, ni a largo plazo. De todas formas, es curioso, en 8º de EGB, cuando me hicieron aquellos «test psicotécnicos», uno de los apartados decía que podía llegar a ser dirigente sindical. Aunque también decía conductor de ambulancia e ingeniero. Creo que mi vida sindical y política la pude empezar aquel año cuando salí delegado de clase y cuando repetí después en COU. He vivido y disfrutado de la emoción de cada día, y tomado las decisiones cuando las tenía que tomar. Mi máxima siempre ha sido echar una mano allí donde la pudieran necesitar.
¿Cómo se lleva el hecho de estar casi a diario en los medios de comunicación?
Lo llevo muy bien porque estoy muy tranquilo con lo que hago, ya que lo hago lo mejor que puedo para el beneficio de todos los ciudadanos, aunque soy humano, y como tal me puedo equivocar. Además, creo que los medios han sido siempre totalmente respetuosos conmigo. De todas formas, me ha servido para ligar poco. Aunque yo me veo que salgo bien en las fotos
¿Ha sentido alguna vez miedo?
Sí, claro. Hay momentos en los que lo he pasado muy mal. Concretamente, he tenido dos experiencias muy duras: una fue el asesinato de Tomás Caballero, y la otra, el asesinato de José Javier Múgica. Son situaciones en las que sientes miedo, pero sobre todo, por las personas que tienes cerca de ti. Pero, al final, ese miedo se supera. Creo en la bata lla que estamos librando, porque al final los que defendemos la democracia, las libertades y el estado de derecho vamos a triunfar.
¿Qué le gustaría que cambiara de la fiesta?
Lo que siempre digo: que no haya política en la fiesta.
¿De qué tema no le gustaría volver a ver ninguna noticia en los medios? ¿Cuál es la que le gustaría ver?
Que, por fin, ETA ha desaparecido.
¿Tiene usted sentido del humor, señor Ezpeleta?
Mucho. Y puede llegar a ser un problema para el que no me cono ce. Ha habido gente que se ha molestado un poco conmigo por que no sabía si hablaba en serio o en broma.
¿Recomendaría no perder ese sentido del humor a la hora de enfrentarse a la vida?
El día que yo pierda el sentido del humor, mejor que me vaya a casa. Ante todo, hay que mantener la alegría y el sentido del humor. Siempre de buenas maneras, pero no se debe perder. Hay que disfrutar de la vida.
AÑOS ESCOLARES
¿Qué recuerda con mayor agrado de sus años en el colegio?
Guardo un recuerdo y una experiencia muy positiva de aquellos años. El colegio me ha formado como persona fundamentalmente, porque, de hecho, era bastante trasto. Además, sigo yendo al colegio porque formo parte de la junta de antiguos alumnos, aunque le dedico poco tiempo.
¿Recuerda a alguno con más cariño?
Uno de los profesores que, a mí, más me ayudó en mi crecimiento personal fue Germán Arana. Pero tengo muy buen recuerdo de todos, y sinceramente, no podría decir uno.
¿Cuál fue la mayor trastada que hizo?
Era un 15 de marzo, día del cumpleaños de Germán Arana, y decidimos comprar una tarta en forma de pez y otra de pan, y dárselas en clase de religión. Entró, le cantamos, y aquellas tartas acabaron en todas partes menos en los estómagos de la gente. Llenamos la pizarra de tarta y no había forma de quitarla.
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Artículo publicado en:
Revista Colegio San Ignacio Pamplona: 20020615 Revista Colegio San Ignacio